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Estar donde estés: Negocio - Junio 2019

¿Estoy preparado para abrir un segundo local?

Imagen: Istock.

Abrir un negocio supone una gran responsabilidad. Depende de varios factores y hay que tener en cuenta muchos condicionantes. Para que un negocio funcione tiene que tener las cuentas saneadas. Además, es recomendable reinvertir una parte de los beneficios para seguir creciendo. Pero, si quiero abrir un segundo local, ¿qué tengo que tener en cuenta?

Uno de los primeros aspectos a valorar es si puedo replicar mi negocio, es decir, si puedo abrir otro exactamente igual al que tengo y que funciona. Necesito la certeza de que tengo la demanda de los productos suficiente para que sea rentable llevar adelante el proyecto de una expansión. Para ello es necesario estudiar qué es lo que aporta mi negocio y por qué. Tengo que saber quién es mi público potencial, cuáles son las claves del éxito, qué productos vendo más, y dónde puedo tener una clientela semejante, que demande las mismas cosas o parecidas a las que yo ofrezco.

Para empezar: analiza tu negocio

Antes de buscar local tengo que estudiar mis cuentas. ¿Me lo puedo permitir? ¿Tengo margen de error? Y si los comienzos son complicados y tengo pérdidas, ¿puedo hacer frente a ellas? Si el beneficio es constante y positivo puedo embarcarme en otro proyecto, de lo contrario no. Hay que buscar el momento idóneo. Además, debemos intentar no involucrar los dos negocios, porque los malos resultados de uno pueden repercutir en el siguiente y arrastrarlo a la quiebra.

Una vez estudiado minuciosamente el negocio, y teniendo en cuenta cuáles son mis puntos fuertes, tengo que planificar como será mi nueva actividad y en qué situación dejo la actual, si me centro en la nueva apertura. Los comienzos siempre son duros y requerirán de mucha parte de nuestro tiempo. Es necesario contar con profesionales de nuestra total confianza, tanto para el nuevo local como para el que ya está abierto, porque nosotros estaremos ausentes.

¿Cómo lo financio?

Si después de estudiar todo esto, seguimos con ganas de embarcarnos en la ampliación de nuestra empresa, es el momento de pensar en la financiación. A priori, puede parecer lo primero a valorar, pero es importante tener claro todos los aspectos antes de buscar financiación. Existen diferentes formas de sufragar un segundo negocio: si tienes capital suficiente puedes auto costearlo, pero si no es así puedes solicitar un préstamo en el banco. Para ello es necesario tener unas cuentas saneadas, ser solvente o responder con un bien ante un posible problema económico. También se puede buscar financiación externa, es decir, un socio capitalista o un inversionista, personas que invierten en negocios aportando capital, pero que no entran en la gestión directa de la actividad ni están presentes en el día a día.

Estudia el mercado

Una vez tenemos el dinero para iniciar el proceso buscaremos el sitio idóneo para ponerlo en marcha. Tenemos que seleccionar un lugar y hacer un estudio de mercado: tipo de población, economía de la zona, necesidades, precios de los locales, y sobre todo, la competencia. También tendremos que valorar si el negocio puede funcionar sin nosotros, ya que no podemos duplicarnos, y tendremos que estar en uno de los locales o en continuo movimiento de uno a otro. Si la zona que elijo cumple con los requerimientos, entonces puedo plantearme abrir un segundo local.

La localización es básica para que un negocio funcione. En ocasiones, los pequeños detalles marcan la diferencia. Tendremos que evitar una zona donde existan opciones parecidas a las nuestras. También estudiaremos las necesidades de cada lugar y qué es lo que hace falta. Cuando demos con el sitio idóneo llegaremos al paso siguiente. Una vez tengamos esto claro haremos cuentas.

El siguiente paso: hacer números

Hay que organizar el negocio desde cero, estudiar los costes estimados y la previsión de crecimiento. Tenemos que elegir espacio, según la extensión que nos haga falta y comparando precios. Algunos expertos estiman que el precio del local no debe superar el 20% de los gastos, tanto en alquiler como en hipoteca. Además, tendremos que contratar nuevos empleados o trasladar a alguno del otro establecimiento, que tenga experiencia y en quien confiemos, sobre todo en la puesta en marcha y en el arranque de la actividad. Eso implica otro desembolso de dinero. Para los plazos hay que contar, entre otras muchas cosas, con los trámites administrativos como impuestos y demás requerimientos, que pueden variar dependiendo de la localidad donde estemos, es por ello que la apertura se puede retrasar.

Por tanto, un segundo local puede ser una gran oportunidad de negocio, si las cuentas salen y lo tenemos todo bien planificado. Sin embargo, una mala inversión puede ser letal para nuestra economía, llegando incluso a arrastrar los buenos resultados de nuestro primer negocio. Un buen estudio de mercado y un plan de financiación adecuado a las necesidades de cada uno pueden ser la clave del éxito.

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