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Mitos y verdades de los planes de pensiones

Imagen: ISTOCK.

Los planes de pensiones son una opción financiera, que se disfruta cuando hemos alcanzado la jubilación. Son productos de inversión seguros, sencillos y muy versátiles, pero sobre ellos existe una gran cantidad de información que, en ocasiones, es errónea

Los jubilados han sido unos de los grandes castigados por la crisis económica. En el año 2013 la ley estableció que, mientras la Seguridad Social esté en déficit, las pensiones subirán solo un 0,25% y no lo correspondiente al IPC, que marca el precio de la vida. Además, en los últimos años el Fondo de Reserva se ha reducido considerablemente, porque los gobiernos han tenido que utilizar la llamada hucha de las pensiones al no poder hacer frente a los pagos. El gasto en pensiones está disparado y todo ello, sumado al aumento del precio de la vida, ha creado una alerta en la sociedad, por lo que cada vez es más recomendable buscar alternativas a las pensiones públicas. Una de ellas son los planes de pensiones privados, que son productos financieros que funcionan como una hucha en el banco que genera beneficios. Pero sobre estos planes existe una gran cantidad de información, y en ocasiones no siempre veraz. Estos son los mitos y realidades de los planes de pensiones.

Mitos de los planes de pensiones

1.) No se puede sacar el dinero. Esta es una de las falacias más repetidas. El plan de pensiones está diseñado para ser utilizado en la jubilación y no antes. La finalidad del mismo es sacar rendimiento a nuestro dinero para que, una vez estemos jubilados, podamos mantener el mismo nivel de vida que cuando estábamos en activo. Sin embargo, pese a que el fin está muy claro, las últimas modificaciones permiten rescatar el plan a los 10 años de haberlo abierto y, además, sí se puede utilizar en una serie de supuestos puntuales, tales como el desempleo de larga duración, enfermedad, dependencia o para evitar un desahucio, por ejemplo.

2.) No aportan ventajas fiscales. Es falso. Los planes de pensiones son productos financieros que desgravan a la hora de presentar la declaración de la renta. En el IRPF el usuario se puede deducir las aportaciones del último año, concretamente un 30% de los rendimientos brutos de trabajo, y hasta 8.000 euros de su base imponible. Además, se puede traspasar sin tributar. La clave está en tener en cuenta que la tributación se hará al rescatar el fondo.

3.) Rentabilidad asegurada. Esta es otra de las grandes confusiones que existen en esta materia. Muchas personas creen que los planes de pensiones son 100% seguros, pero no es así porque, como ocurre con cualquier otra inversión pueden perder valor. Al abrir un plan de pensiones permitimos que el banco utilice nuestro dinero para realizar inversiones y así generar beneficios. El dinero del fondo depende del dinero depositado en un inicio, las aportaciones mensuales y la rentabilidad, pero ésta puede ser positiva o negativa, no depende de nosotros. Descubre cuánto puedes ahorrar si empiezas hoy con nuestra calculadora .

4.) Traspaso. El plan de pensiones no es inamovible como se suele pensar, ya que, si no nos gusta, o creemos que nuestro dinero puede estar mejor en otro fondo, se puede traspasar sin pasar por la Agencia Tributaria. Esto quiere decir que tenemos una cierta libertad de decisión y que somos dueños de nuestro dinero. Además, ante un fallecimiento la persona beneficiaria cobrará el dinero que se haya generado.

5.) Solo apto para ricos. No es verdad, como tampoco que están diseñados solo para personas de edad avanzada. Estos productos están al alcance de casi todos porque precisan de aportaciones mínimas muy bajas. De hecho, cuanto antes se abra un plan de pensiones, mejor. No hay que pensar en ellos solo a partir de los 50. Hay muchos planes distintos y cada uno tiene sus características propias: los hay flexibles o fijos, y en algunas ocasiones permiten aportaciones puntuales. Las cuotas dependen de cada uno, los importes mínimos oscilan los 30 euros al mes.

Verdades de los planes

1.) Sencillez. Abrir un plan de pensiones es rápido y fácil. Basta con acudir a nuestra entidad bancaria abrir uno y señalar la cantidad que queremos invertir cada mes. No tiene demasiada letra pequeña, el dinero se deposita mensualmente y genera una rentabilidad sin que tengamos que moverlo ni estar pendientes de ello.

2.) Seguridad. El dinero que depositamos en el fondo está seguro, ya que es una entidad independiente del banco quien lo custodia. Por tanto, si mi banco quiebra, yo no pierdo lo invertido. Los fondos están supervisados por la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones, que es un organismo que depende del Ministerio de Economía.

3.) No hay que ser un experto financiero. A diferencia de la inversión en renta variable, el fondo de pensiones es un producto que no exige conocimientos exhaustivos en materia de inversión, ni un seguimiento milimétrico. Eso sí, es importante conocer lo que vamos a adquirir, informarnos y comparar, ya que al fin y al cabo es nuestro dinero lo que está en juego.

4.) Límites. Existen unos límites establecidos por ley en máximos y mínimos. La aportación en estos planes no podrá exceder los 8.000 euros anuales como máximo, aunque hay algunas excepciones. La ley no especifica nada respecto a la aportación mínima y, por tanto, depende de cada entidad.

5.) Situación política actual. No hay que ser alarmistas, pero sí conscientes de la realidad que nos rodea. Todo ciudadano español tiene derecho a cobrar una pensión que dependerá de lo que haya tributado en su vida laboral. Sin embargo, y pese a las informaciones que apuntan que el sistema no corre peligro, hemos asistido a un deterioro periódico del mismo. La última reforma de las pensiones elevará progresivamente la edad de jubilación hasta los 67 años en 2025, además los jóvenes tienen problemas de acceso al mercado laboral, y en España, en estos momentos, hay una baja tasa de natalidad. Un plan privado puede ser un complemento para asegurarnos una pensión que nos permita mantener nuestro nivel de vida cuando llegue el momento.

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Comentarios 4

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anacasto
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Va le de acuerdo con lo que habeis dicho pero os a faltado decir que cuando lo sacas ya puedes buscar la formula que quieras que se te van a quedar con un 35% de lo que has ahorrado en tu plan de pensiones para hacienda, eso es lo que me esta pasando ami por lo que yo aconsejaria que nadie se hiciera un plan de pensiones hay cien inversiones antes que un plan de pensiones porque eso es una ruina

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#1
forero
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Carece de beneficios fiscales cuando se rescata. Se trata como rendimiento de trabajo sin retención y eso casi siempre en el irpf hace que tengamos que ingresar al fisco. Un beneficio hoy, un palo cuando lo rescates. Hay que pensarlo, no son la panacea.

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#2
SExTO
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La clave esta en rescatarlos en forma de renta periodica teniendo en cuenta cual es tu pension total (publica + privada). A la pension publica anual le sumas la parte de tu plan de pensiones privado que quieres rescatar ese anyo teniendo en cuenta los tramos del IRPF. Ademas, durante la vida laboral esas aportaciones reducen tu base imponible que afectara a los tramos del IRPF mas altos. Por ultimo, a la hora de rescatar el plan, el tipo impositivo sera menor ya que la pension publica sera bastante menor que tu salario.

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#3
El crí­tico
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Aparte de que se lleva Hacienda un pico al rescatarlo, si lo haces en la modalidad de mes a mes no olvides que al hacer la declaración son "dos pagadores" y "la suma de la pensión y el plan de pensiones".

Los únicos que se benefician son el Banco y Hacienda, comprobado, en definitiva un engaño.

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#4