Consejo General de Colegios de Gestores Administrativos

La alergia y la Campaña de la Renta

Existe una clara simbiosis entre la primavera y la declaración de la renta. La práctica totalidad de la etapa primaveral, unos y otros la pasamos estornudando y moqueando, por la alergia, y hablando de la Campaña de la Renta. Y no sabría decir cuál de ambas nos genera una mayor frustración y preocupación.

Es fácil de entender la ansiedad de la mayor parte de los declarantes. Para algunos, que van a ser agraciados con la recompensa de la devolución, el bolsillo les presiona para, el mismo día 6 de abril, entrar en la web de la Agencia Tributaria, darle al botón de aceptar el borrador y pasarse las horas entre el Candy Crush y el botón de actualización del estado de la devolución. 

El día que aparece el mensaje de que tu devolución ha sido aceptada y será emitida en las próximas horas es como si el Gordo de la Navidad hubiera caído en casa. Este año, igual pagamos las vacaciones. La mayor parte de estos afortunados son trabajadores por cuenta ajena, a los que las retenciones les han saqueado el bolsillo por encima de lo que la propia Hacienda ya podría saber que van a pagar. Pero la ingenuidad hace que, a pesar de que recuperamos lo anticipado cerca de un año de media después, lo festejamos como si lo hubiéramos encontrado en un pantalón abandonado en el fondo del armario.

En otros casos, donde encontramos a la mayoría de los autónomos, la ansiedad aparece por todo lo contrario. En primer lugar, hay que reunir papeles. Es cierto que muchos de éstos se los hemos pasado a nuestro Gestor Administrativo, pero nos queda la duda de si le hemos enviado todos los necesarios, si realmente responden a nuestros gastos profesionales, o si va a venir el tío Paco diciéndonos que en qué país vivimos (¿eh, Juanma Castaño?).

Pero además del jaleo que supone todo el control documental, asignar los gastos que son y los que no son, no olvidar un solo ingreso, aun a pesar de que no nos los han pagado todos aún, es que, con alta probabilidad, nos puede salir a pagar, pues nos han retenido entre un 7% (a los más novatos) y un 15% al resto en las facturas o no nos han retenido nada. Es cierto que según los datos que hace poco ofreció Hacienda, un número relevante de autónomos apenas obtienen ingresos; se mantienen de alta buscando alcanzar la cotización suficiente para obtener una pensión. Pero otros sí los obtienen, y, aunque no sean muy elevados, la baja o nula retención practicada -o los pagos fraccionados efectuados- es superada fácilmente por los tramos de la escala de gravamen del IRPF. 

Este año, como el anterior, lleva asociado, además, los múltiples errores que el Servicio Público de Empleo (SEPE) cometió en el pago de los ERTE. El cómputo de las ayudas directas que algunos tuvieron la fortuna de poder solicitar y que les fueron concedidas. Las liquidaciones de las ganancias patrimoniales obtenidas por la adjudicación y venta de las herencias. El rejonazo a la reducción por aportaciones a Planes de Pensiones. Los dobles pagadores se han convertido en la comidilla de las celebraciones familiares. Y hay quien sigue insistiendo en que se va a pagar lo mismo. 

"Sí, querido cuñado, pero si no tenía ingresos superiores a los 22.000 euros, con un solo pagador no tenía que hacer la declaración, y, ahora, estoy obligado. Pero es que, además, cada pagador me ha retenido según el cálculo basado en lo que él me va a pagar. La suma de lo que me retienen ambos pagadores no es igual que lo que me hubiera retenido uno solo por pagarme la misma cantidad. Y eso implica que, en lugar de devolverme, voy a tener que pagar. Este año tampoco hay vacaciones". Es obvio que pagar, se paga lo mismo, pero igual usted convendrá conmigo que, o bien no tengo que hacer declaración o bien me han retenido mes a mes algo más y ahora no tengo que desembolsar lo que no tengo.

Por si fuera poco, los medios de comunicación, los Gestores Administrativos, la propia Hacienda y otros, les bombardeamos para que sean prudentes: los borradores pueden contener errores, y el único responsable es el declarante. ¿Alguien lo entiende? Hacienda me dice lo que tiene, pero puede estar mal o ser incompleta la información. Me lo dice para ayudarme, para facilitarme la declaración, pero si me fío, igual acabo sancionado. Parece una broma pesada, pero tenga cuidado y que no se le atraganten las vacaciones. 

La diferencia entre la alergia y la campaña de la renta es que para la primera hay que acudir al médico y/o a una farmacia, y para la segunda hay que visitar al Gestor Administrativo. En ambos casos el remedio puede acabar con las lágrimas de los ojos. Eso sí, la visita al Gestor Administrativo le puede enjugar algunas. Incluso le puede cambiar la alergia por alguna alegría.

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