Conexión empresarial Alemania España

"Cada vez más empresas españolas inician la aventura alemana para ampliar su negocio"

  • "Cuando se ponen en nuestras manos, nuestros clientes se pueden dedicar a su negocio y confiarnos todos los trámites burocráticos y servicios administrativos"
  • "Las mayores inversiones sin embargo las esperamos en infraestructuras básicas. También hay una demanda de informáticos enorme"

Alemania es un país lleno de oportunidades para las empresas españolas, pero hay importantes diferencias entre ambas economías que les pueden acarrear graves problemas. Sesemann Consulting GmbH, una de las asesorías internacionales más importantes en Alemania, está especializada en acompañarlas en el proceso y ocuparse de todos los trámites para que ellas se centren desde el primer día en su actividad principal y se puedan despreocupar de todo lo demás.

¿Qué servicios ofrecen a sus clientes?

Rosa Sanz: Como asesoría internacional para empresas, acompañamos a toda empresa española que quiera establecerse en Alemania desde que se decide dar el paso. Le asesoramos sobre la forma jurídica adecuada para su tipo de negocio, creamos la empresa y gestionamos toda la administración, contabilidad, nóminas , contratos, relaciones con organismos... En Alemania es difícil, si no imposible, encontrar una asesoría que ofrezca todos estos servicios y que además te atienda en español. También asesoramos a las empresas en el área de prevención de riesgos laborales. El secreto es que tenemos una visión global, porque comprendemos tanto la mentalidad española como la alemana y entendemos que una empresa española recién llegada necesita un servicio de apoyo completo y cercano .

En Alemania hay muchas asesorías pero son muy especializadas, y es muy complicado encontrar a una empresa que te dé todo el servicio integrado y que reaccione rápidamente (esta es entre otras una de nuestras fortalezas) ante un problema. Para algunos de estos servicios nos apoyamos en una red de colaboradores externos de asesores fiscales, abogados, traductores jurados, etc. Esto nos permite mantener una estructura interna reducida y ofrecer por tanto un servicio completo y al mismo tiempo muy competitivo en costes.

Cuando se ponen en nuestras manos, nuestros clientes se pueden dedicar a su negocio y confiarnos todos los trámites burocráticos y servicios administrativos.

Yago Colodrón: Las empresas españolas ven aquí una gran oportunidad de negocio, porque Alemania es la locomotora de Europa, pero muchas se estrellan por distintos motivos: desconocen la legislación, las condiciones laborales, las normas contables o incluso las diferencias culturales en el trabajo. Estas diferencias son importantes, el ritmo y la organización del trabajo son distintos. En Alemania existe una gran especialización del trabajador y las funciones de cada uno están muy delimitadas. Se respetan además en mayor medida las condiciones laborales.

¿Son tan grandes las diferencias?

R.S.: Incluso la cercanía en el trato que damos a nuestros clientes, a la que están acostumbrados en España, aquí no es nada común. Y esa falta de conexión y entendimiento, junto con el desconocimiento de la realidad del mercado, es a menudo la razón fundamental del fracaso que provoca que muchas empresas renuncien al final y además con pérdidas bastante significativas. Esto por supuesto tratamos de evitarselo, hasta ahora con gran éxito, a clientes que vienen a Alemania de nuestra mano. Aunque también hay muchos que han tenido una mala experiencia previa antes de contactar con nosotros. Con nuestro asesoramiento evitamos a la empresa malentendidos y sorpresas y sobre todo les evitamos que trabajen en Alemania con una continua sensación de inseguridad.

¿Cómo transmiten a las empresas españolas esa necesidad de consultoría?

R.S.: Hasta ahora, la mayor parte de los clientes nos han conocido por referencias, generalmente una vez que ya han dado los primeros pasos en Alemania y se han encontrado los primeros problemas. En el futuro nos gustaría adelantarnos. Precisamente por ello, estamos preparando un curso de dos días para impartir en España. Pretendemos comenzar en el primer trimestre del 2020 para dar la oportunidad a las empresa desde el primer momento de conocer los obstáculos que se van a encontrar y así puedan abordarlos de una manera planificada. Hemos visto numerosas empresas que llegan a Alemania con grandes esperanzas y al final tiran la toalla desilusionadas.

Y.C.: La idea del curso es presentar a las empresas españolas que quieren expandirse en Alemania la problemática que se van a encontrar. No podremos entrar en detalles porque cada empresa tendrá sus particularidades y entonces se precisaría un curso de larga duración, pero al menos daremos un adelanto de las principales cuestiones de legislación, impuestos, formas jurídicas, prevención de riesgos, incluso diferencias culturales, para que no les pillen por sorpresa. A día de hoy muchas empresas comienzan a operar en Alemania sin ni siquiera conocer cuestiones básicas como los costes de personal o los impuestos que van a tener que pagar. En ocasiones comienzan como contratas de empresas alemanas y solo se fijan en en los importes del contrato y piensan en los grandes beneficios que pueden obtener. Con el tiempo se desilusionan al ver que los costes, impuestos e incluso sanciones en las que acaban incurriendo rebajan en gran manera este beneficio.

Alemania acaba de esquivar la recesión por los pelos, ¿sigue siendo tan interesante para las empresas españolas?

Y.C.: Alemania se ha frenado por distintas razones, básicamente por ser una economía basada en gran medida en la exportación que se ha reducido bruscamente por la coyuntura global. Internamente es una economía que carece del dinamismo necesario. La obsesión por no endeudarse ha resultado en veinte años sin apenas invertir en infraestructuras que se han quedado en gran parte obsoletas. Justo ahora se está empezando a invertir en serio para actualizar todas esas infraestructuras y recuperar el tiempo perdido. Y esa es precisamente una gran oportunidad para las empresas españolas. Por eso, creo que el freno de la economía no va a afectar en absoluto a las oportunidades para las empresas españolas que quieran entrar en este mercado.

R.S.: Cada vez más empresas españolas que vienen aquí a expandir su negocio. Aquí, pese a la amenaza de recesión, no hay paro. La tasa de paro en Alemania está en torno al 5%, en algunas zonas del sur del 3%, por debajo incluso de las tasas consideradas habitualmente como pleno empleo. Se necesita desesperadamente mano de obra, cualificada y sin cualificar. Muchas empresas no pueden crecer por no encontrar personal. Por ello las empresas tienen que apostar por personal extranjero y por la subcontratación a empresas extranjeras. El punto fuerte de las empresas españolas es que generalmente cuentan con mano de obra cualificada, con la experiencia y la formación requerida, desde los ingenieros hasta los obreros. Además, por el espíritu y por la cultura, la empresa española y el trabajador español ofrecen una gran flexibilidad y capacidad de trabajo que les hace muy competitivos.

¿En qué sectores están las mayores oportunidades?

R.S.: Obra civil, telecomunicaciones, mensajería, medicina.. En todos los sectores hay oportunidades. Las mayores inversiones sin embargo las esperamos en infraestructuras básicas. También hay una demanda de informáticos enorme.

No hemos comentado sin embargo el gran freno que limita la entrada y es que en a menudo es imprescindible comunicarse en alemán, y eso restringe mucho y dificulta el poder implantarse aquí. Desgraciadamente en España la enseñanza de idiomas nunca ha sido una fortaleza y es muy difícil encontrar trabajadores que conozcan el idioma.

Yago es experto en Prevención de Riesgos Laborales, ¿hay muchas diferencias en ese campo?

Y.C.: Sí las hay, y el problema es que las empresas españolas creen que no; es más, algunos piensan que hay menos legislación de temas laborales y menos requisitos que en España, y se llevan la gran sorpresa cuando descubren la realidad. Por ejemplo, aquí las mutuas de accidentes tienen unas competencias totalmente distintas, asumen también el papel de asesoría de prevención que en España corresponde al INSHT y además tiene la autoridad para emitir su propia reglamentación. Así que efectivamente hay menos legislación a nivel estatal que en España, pero las mutuas pueden ampliarla. En algunos sectores hay diferencias significativas, especialmente en cuanto a los requisitos formativos; un caso muy típico, por ejemplo, es el trabajador español que quiere trabajar como electricista en Alemania y al final no puede porque la formación y el curso de prevención de riesgos eléctricos que ha hecho en España no se considera suficiente aquí. Aunque haya una base común porque el sistema se deriva de directivas europeas en la práctica es bastante distinto.

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